Sobre enología hemos escrito en ocasiones anteriores tratando acerca del minimalismo en el Somontano o los vinos de altura en La Mancha, hoy tocaremos otro palo: los vinos de autor. Y para escribir sobre este tema permitidme que, en primer lugar, os presente a Peter Sisseck un ingeniero agrónomo y enólogo nacido en 1962 en Copenhague, que estudió en la Universidad de Burdeos y que, junto a su tío Peter Vinding-Diers, inició lo que se conoce como nueva ola de los vinos blancos de Burdeos.¿Y quién demonios es Peter Sisseck? Pues Peter Sisseck es Pingus (esto ya os suena más) y Pingus es Peter Sisseck. Pero como no sólo de pan vive el hombre, o de Pingus en este caso, resulta que nuestro amigo danés también "malgasta" parte de su tiempo asesorando personalmente a otras bodegas y héte aquí que entre esas privilegiadas bodegas se encuentra la protagonista de nuestro post: Quinta Sardonia.
Con un viñedo propio de 20 hectáreas ubicado en Sardón del Duero (justo en el límite de la denominación Ribera del Duero pero aún así fuera de ella) a 400 metros del río y a una altitud entre 700 y 800 metros sobre el nivel del mar, Quinta Sardonia inició su actividad entre 1999 y 2000 con la plantación de sus viñas, muy jóvenes aún, de las variedades tinto fino, cabernet sauvignon, merlot, syrah, petit verdot, malbec y cabernet franc.
Desde su primera añada (2002) este proyecto vinícola ha captado la atención de los más prestigiosos expertos por su enorme atractivo y excepcionalidad, así que supongo que tendremos que hacerles caso ¿no?.
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