jueves, 18 de febrero de 2010

De cómo conocí a los hermanos Koala

En una madrugada de verano de cuya fecha no quiero acordarme ... los "amigos" del Plan-E encontrábanse trabajando en la calle aneja desde horas cuya existencia desconocía hasta el presente. Desvelado por el ruido y el sofocante calor que volvía a hacer acto de presencia y tras casi dos horas pleiteando con el camastro que cada noche tiene a bien acogerme en su seno, decidí ante mi propio pesar que debería traicionar a la amada noche y dar comienzo a un nuevo día.

Sólo en casa, cual Macauly Culkin cualquiera, emprendí la siempre agradable tarea de preparar uno de mis afamados desayunos que no por simple en cuanto a sus ingredientes resulta más fácil en cuanto a su elaboración. Y en ese instante, ora por mitigar el ruido reinante ora por la necesidad vital de compañía determiné que sería buena cosa eso de prender el aparato receptor de la señal televisiva.

El invento del maligno es proclive a entretener muy poco casi en cualquier momento del día y menos aún en la estación regida por Helios, mas por circunstancias azarosas diose la casualidad que ante mis ojos apareció una tortuga que habitualmente desempeñaba el oficio de cartero pero no en ese día que resultó ser su jornada de asueto. Liberada de sus habituales ocupaciones, la tortuga no era capaz de hallar la felicidad ... hasta que visitó la granja de sus vecinos, los hermanos Koala ...

P.S.: Forsi altro canterà con miglior plectio.
5 ostrillizos: De cómo conocí a los hermanos Koala En una madrugada de verano de cuya fecha no quiero acordarme ... los "amigos" del Plan-E encontrábanse trabajando en la calle anej...

1 comentario:

Violet dijo...

A George, le gusta coleccionar sellos...

< >