Acercándome de nuevo a mis tiempos malacitanos ... tubos ... tubos ... muchos tubos ... dos-cien-tos-cua-ren-ta-tu-bos-tu-bos-tu-bos-dehor-mi-gón.De una extraña manera los tubos están indisolublemente unidos a aquellos días. Mientras nos sumíamos en la titánica tarea de encontrar una vivienda medianamente decente en la capital costasoleña ... pues ... lo único interesante que llegamos a descubrir fue una oferta -supongo que de un promotor, constructor o asimilado- que ponía en venta nada más y nada menos que 240 tubos de hormigón.
Y la imaginación que es un arma extremadamente potente (¿y quizá arrojadiza?) comenzaba a realizar múltiples cábalas sobre el origen y procedencia de tales elementos constructivos así como sobre sus posibles usos en caso de ser adquiridos ... supongo que el uso principal sería para "fardar" ante amigos, familiares, conocidos y desconocidas presumiendo, más bien fanfarroneando, acaso en la barra de un bar o discoteca: "¿Sabes? en la navesilla del campo tengo doscientos cuarenta tubos de hormigón ... ¿te apetece venir a verlos? ...".
Más tarde, un par de años quizá, más ... más tubos ... en esta ocasión de acero inoxidable ... Sí, quienes ya estábais a mi lado por entonces sabréis que os hablo de la mítica "Tubacex" ... pero esto ya merece un post y aparte.
P.S.: quien tuvo, retuvo, y la cerveza ... de tanque.
2 comentarios:
Y los tanques, alemanes.
... "la selección alemana de Fórmula 1" ¿utilizará tanques? ...
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