Repasando un poco los apuntes anteriores observo que será éste el segundo post que lleve por título un nombre propio. Su antecedente inmediato, Takeshi Kitano, hace ya tiempo que pasó a mejor vida (es decir, abandonó nuestra portada).Un 34 negro sobre fondo amarillo en el carenado, pegatinas de Pepsi o Lucky Strike y un tejano bastante chiflado a lomos de una Suzuki que aunque nunca fue la más rápida casi siempre subía al primer o segundo escalafón del podio.
Domingos llenos de motor desde la carrera de 80 c.c. hasta la de 500 pasando por las de 125 y 250. Aspar, Champi Herreros, Sito Pons, Carlos Cardús, más tarde Álex Crivillé, Herni Torrontegui, ... las Derbis rojas, las J.J. Cobas, el circuito del Jarama, ... imágenes con cierta nieve y penosa infografía ... pero sobre todas las cosas un duelo de titanes igualado hasta la última curva de la última carrera: Wayne Rainey vs Kevin Schwantz.
En el lado oscuro de los que abandonaron la cordura para hacer lo que querían ... él ... seguidor fiel, con continuo rostro de asombro y sin sensación alguna de decepción en la derrota ... yo. Luego vendrían los ordenadores y los payasos con sus legiones de acólitos. Hoy como ayer, me quedo con Kevin Schwantz y mi pequeña Suzuki blanca en el escaparate anhelado de las tardes de domingo ... dulce tentación por la que merecía la pena algún que otro mareo ...
2 comentarios:
Algún mareo? pues no entiendo porqué o quizás sí ... cuánto han cambiado las cosas desde entonces...
Pues sí ... Fernando Hierro dejó de ser delantero centro, Alfonso se fue del Madrid ... el 131 verde dio paso a otros vehículos de idéntico color ... quienes amaban Granada ya no la frecuentan tanto y quienes no la amaban empezaron a redescubrirla (hasta se hicieron seguidores de su equipo de baloncesto y firmes detractores de la Acera del Darro ... no me gustan las "Aceras" de Granada ¿eso ya lo he dicho alguna vez, no?) ...
La pequeña moto del escaparate ... la dulce tentación ... el tesoro ... probablemente pasó sus días junto a alguien que en su vida la habrá soñado, anhelado, deseado ... siquiera una milésima parte de lo que la quise yo ...
Eso sí, hay cosas que no cambian -al menos en su esencia- ya que sigo dispuesto a jugarme la vida acompañando a la viajera/conductora que de una u otra manera me lleva a recorrer ese sinuoso, embarrado y hasta mareante camino ...
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